No. Las pulseras son de un solo uso e intransferibles. Por tanto, no es posible ir una persona un día y otra persona otro, porque la pulsera no se puede quitar ni romper. Si el equipo de taquilla detecta alguna pulsera rota, mal ajustada o usada por personas diferentes, podrá denegar la entrada al recinto.
Si tienes alguna incidencia con la pulsera –por ejemplo, está desgastada o te aprieta– no te la quites, dirígete a la taquilla, donde podrán ayudarte y te darán una nueva.