Las dos formaciones británicas ofrecieron enérgicos conciertos en su debut en Canarias en la edición más completa e internacional de Tenerife Phe Festival, que deja además conciertos memorables como Ibibio Sound Machine, Bodega, Arxx y Natalia Doco
8 de septiembre de 2026
La popularidad, el éxito y la condición de fenómeno de masas a la que aspira todo artista se puede calibrar con la capacidad de convocatoria en cada concierto, las ventas de álbumes y/o canciones, o las reproducciones que acumula en los canales de streaming y la masa de seguidores que vigila cada movimiento en las redes sociales. Pero hay otro factor quizás tanto más importante que todo lo anterior: cuando alcanzas ese olimpo de estrella el público se apropia de las canciones y cada concierto se convierte en un karaoke colectivo en tiempo real. A partir de aquí, la conexión entre los músicos y el público, o al revés, entra en otra dimensión.
Esto es lo que ocurrió con dos de los artistas nacionales que trajo este año Tenerife Phe Festival a Puerto de la Cruz: Barry B en la primera jornada del viernes, y el coruñés Carlos Ares en la segunda noche de conciertos del festival. Cada uno en su estilo, siempre elástico, cambiando de color cuando la canción lo pide, dieron buena cuenta del músculo en directo y cómo sus repertorios se convierten en una ida y vuelta continua con el público.
Barry B, el artista de Aranda de Duero tuvo enfrente a miles de personas que le acompañaban cantando todas las canciones que interpretó, las del álbum Chato (2024) y su más reciente Infancia mal calibrada (2025). Joga Bonito, de Chato, fue la apertura de un set que enamoró al público que se las sabía todas, las de antes y las nuevas, para sorpresa de Barry B, que no dudó en salir del escenario y cruzar la barrera humana que tenía enfrente, regalando besos, sonrisas y firmando autógrafos a quien se lo pidió en primera fila. Un directo impecable el suyo que despachó con elegancia gracias a un repertorio del que se ha apropiado el público y del que cuelgan temas como Quieres autodestruirte conmigo, Gigante de cristal, Monster Truck, Victoria o Infancia mal calibrada, que da título a su última referencia de 2025.
Pero si hubo un momento especial en el concierto de Barry B fue el dúo con la madrileña Gara Durán con El lago de mi pena, del álbum Chato (2024) y la celebrada Una casa en el Teide. Se despidió con Yo pensaba que me había tocado Dios, canción en colaboración con Carolina Durante entre una marea de aplausos de un público que tuvo lo que vino a buscar a Phe Festival.
Carlos Ares hizo lo suyo con la propuesta que vino a Tenerife Phe Festival el sábado en Puerto de la Cruz. Antes de entrar en las canciones que envuelven Peregrino (2024) y La boca del lobo (2025), la crónica del viernes deja claro que no solo de Barry B vive el festival. En esta undécima edición, la más completa por la diversidad de estilos y la más internacional, mandan las guitarras, la velocidad y por supuesto el baile. El viernes ahí estaban los británicos Fat Dog en el último directo del día que pusieron del revés el escenario principal con un público enloquecido que bailaba pogo como si no hubiera un mañana con el cantante y guitarra Joe Love, saltando a cada rato al foso y mezclándose entre todos y todas. Una locura el show de los británicos, que suma saxo y violín en su formación, gracias a una paleta sonora en la que cabe de todo: una suerte de electro-punk, tecno y rock, bajos gruesos y secuencias de baile que en algunos pasajes emparentaban el sonido de Fat Dog a Nitzer Ebb o Alien Sex Fiend, y una actitud digamos muy punk de la que se contagió el público. De los autores de King of the Slugs y el celebrado álbum de debut Woof (2024) quedan en la retina de la undécima de Tenerife Phe Festival piezas que valen un buen baile, o pogo, del calibre de Shit Love, Cancel Me (I’m Tired) o Go Fuck Urself.
La escena canaria
El viernes abría el Tenerife Phe Festival 2026 con Xerach. La cantante y percusionista grancanaria, acompañada por Magali Datzira, a las guitarras, y Adriana Puentes, a los teclados, presentó su último repertorio con piezas como Lo que voy a mentir, Si yo soy Chavela, tú eres Frida, Qué nombre, qué cara, qué rara o Tú me quieres, yo te adoro. Fue la primera escala sonora en la puesta de largo de la undécima edición del festival y que llevaría al público a transitar entre los dos escenarios principales, Deichmann y Heineken, con propuesta de distinto estilo y formato.
Con Arxx, el dúo de Brighton que forman la guitarrista Hanni Pidduck y la baterista Clara Townsend, se abría la primera ventana internacional de este año con un concierto que hizo bueno el esfuerzo de la organización. Crying in the carwash, Trouble, Like Hell, Good Boy o Ride or Die con la que cerraron su actuación, fueron algunas de las canciones en su primer concierto en Canarias.
La banda madrileña Rufus T. Firefly que lideran Víctor Cabezuelo y Julia Martín-Maestro tomaba el relevo en el escenario principal en su regreso a Phe Festival tras su paso en 2021. Un repertorio brillante trufado de pop y psicodelia con canciones como Nebulosa Jade, Trueno Azul, Se donde van los patos cuando se congela el lago, Trueno Azul, Canción de paz o El principio de todo.
El segundo artista canario en Tenerife Phe Festival fue Belice. Los grancanarios, con su propuesta indie rock, finalistas del concurso Sonora 2026 al igual que Xerach, conectaron con el público ya numeroso con Perfecfo manifiesto, Prometo no dejarte solo o Que baile el mundo.
Los neoyorquinos Bodega tuvieron en Puerto de la Cruz su primer concierto en Canarias y primero de una gira de siete fechas por España en septiembre, con parada en Ebrovisión, en Miranda de Ebro, el sábado tras actuar en Phe Festival, con la presentación de su cuarto álbum All Inside Aquarium, que se publica el 9 de octubre. Ecos de ESG y actitud The B’52s y de otras tantas bandas de esa época, post punk, dance punk art rock, no wave, tensión rítmica y cadencias de baile se juntan en esta banda que tiene al frente a Ben Hozie y Nikki Belfiglio Abrieron el concierto con How did this Happen, de su primer álbum Endelss Scroll (2018), en la estela de LCD Soundsystem, para entrar con los nuevos, caso de Slow Train, versión de Bob Dylan, Pick up the Check, Weather Me, All Inside Aquarium, que da título al álbum, o Combustible; y hubo tiempo para mirar atrás en su repertorio con Myrtle Parade o Can’t knock the hustle.
A la formación vasca EZEZEZ, presente en Tenerife Phe Festival 2026 junto a los escoceses de Faeda en colaboración con The Spanish Wave, le tocó actuar tras Fat Dog y antes de Ibibio Sound Machine, que cerraba la primera jornada. La banda originaria de Bilbao y formada por Unai Madariaga (voz, guitarra), Mikel Irigoyen (bajo), Eneko Ajangiz (guitarra) y Álvaro Olaetxea (batería) trazó un buen concierto con una propuesta que por su originalidad no tiene con quien emparentarse en la escena nacional. En la estela de Idles o Viagra Boys, presentaron, entre otros, temas de su tercer disco de estudio, Kabarkiba, con el que han confirmado el potencial del proyecto.
El groove de Ibibio Sound Machine
El cierre del primer carrusel de música en directo tuvo mucho Groove, afrofunk y barniz electrónico con la formación británica Ibibio Sound Machine. El segundo concierto en Canarias de este combo que tiene al frente a la cantante nigeriana Eno Williams – la banda estuvo en Womad en 2022 en Las Palmas de Gran Canaria – trajo el baile colectivo en el escenario principal cuando la madrugada empezaba a perder las horas. Un vibrante directo presidido por algunos de los temas de su nuevo y sexto álbum de estudio Chopping Mountain (2026), que se publica el 11 de septiembre. Sonaron Concept of Love, Return to Sender y Love, en estreno para el público de Tenerife Phe Festival; y otros hits de ritmo contagioso de su discografía como Protection from Evil, Lets Dance o Pull the Rope, con el que cerraron su actuación.
En esta edición en la que el festival recuperó los dos escenarios para la música en directo, la discoteca a cielo abierto que fue Phe Club, la discoteca a cielo abierto con programación contina y sin pausa desde la apertura al cierre, dejó el viernes las sesiones memorables de Roman Flügel y el set de Phil Hartnoll (Orbital) con un recital de clásicos de la banda y remezclas impagables como London Calling, de The Clash, encapsulada en breaks, bajos retorcidos y sintes gruesos. Un escenario con una notable presencia de la escena canaria y por el que pasaron el viernes las Sun Dance Family Session para público familiar con Dita Konnat y Claudia Bliss, junto a Koset Quintana y Yaiza Martinon; Just Beca & Candela, Isla Sonido y Mostany.
Getdown Services, hits a dúo
Tenerife Phe Festival puso el foco este año y apostó por varias bandas internacionales que hicieron bueno el esfuerzo de la organización de cara al público, que es el patrimonio más importante del festival y de los artistas. El sábado era el turno de Getdown Services. el dúo de la ciudad de Bristol formado por Josh Law y Ben Sadler. Su disco de debut, Crisps (2023) los puso en el mapa con una fórmula sencilla que funciona, y en escenarios como Phe Festival la fiesta fue total. Ritmos de baile, disco rock o disco punk, dos voces, secuencias y una guitarra Gibson SG que escupe riffs en la estela de AC/DC sobre bases y fraseos que evocan a Beastie Boys. En Phe Festival el dúo, acabó descamisado y eh pantalón corto y despachó un repertorio al que nada sobró, entre ellos el contagioso The Radiator, de su nuevo y reciente álbum Massive Champions (2026), el rompepistas Dog Dribble o I Can`t Die Like That, entre otros.
Getdown Services se despidió mientras sonaba One More Time, de Daft Punk, en una segunda jornada que dio para mucho y bueno. Ona Mafalda abrió la ronda de conciertos. A dúo junto el batería Alex Moreno el concierto permitió descubrir su trabajo en la Isla y el balance de pop y rock que impregnan las canciones. Hizo temas de su disco Reset (2025), Salto y Sedated, entre otros, además de su último single Anthem; llevó a su terreno Ya no soy esa, de Mari Trini, y estrenó una colaboración con La Bien Querida que se publica esta semana con el título de Quiero.
Por delante dos artistas tinerfeños: Pequeña Alaska, que presentó el repertorio de su primer disco Teoría Universal publicado este año, que incluye temas como Amantes pasajeros, Arde, Galaxia, Lo han vuelto a hacer, Lo que fuimos a buscar y El lugar donde creciste, fueron parte de su repertorio; y Choclock, el alias de Sergio Bruno Miguel Delgado, uno de los artistas más versátiles de la escena musical y apuesta este año de Tenerife Phe Festival. Para él y el R&B en el que se escoran sus canciones fue el escenario principal con mimbres de figura del género. El autor de trabajos como Bruno (2019) y Magua con Miel (2022), Daltónico Pero Me Siento Azul (2024/25), o Dame Más Tiempo (2025), aprovechó su tiempo con Algo me golpea el pecho, Que tapen el sol, Malvasía y Arena Negra, entre otros.
El mejor directo de Escocia
Los escoceses Faeda también hacían su debut en Canarias. La banda de indie rock que integran Robbie McNicol (voz y guitaa), Sam Cowan (batería), Cole Cummings (bajo) y Jamie Mackay (guitarra) venían con la etiqueta de ser la mejor banda escocesa en directo e hicieron un concierto correcto vertebrado por los singles que le han dado notoriedad. Comenzaron con Too Wild to Last, too Rare to Die, y en los 40 minutos que tenían de tiempo hicieron All Thorn No Horses, Look me in the Eye, South Paw o Play with my ego.
El tramo final del sábado daba para mucho y fue muestra de la variedad y eclecticismo de estilos por los que apuesta Tenerife Phe Festival en cada edición. Por delante, Natalia Doco, Good Franco, Carlos Ares, VVV [Trippin You] y los mencionados Getdown Services.
La cantante argentina afincada en París, Natalia Doco, ha desarrollado un sonido que une continentes y generaciones, con una fusión de las tradiciones del folk argentino, la espiritualidad indígena y los ritmos urbanos. Actuó entre Faeda y Good Franco, dando otro color a la secuencia de conciertos. Vino a Puerto de La Cruz con esa singular coctelera envuelta en cumbia, reggaetón, salsa y chachachá y con el repertorio de su último y cuarto álbum Hacha (2026). Movió al público como quiso a ritmo de los nuevos temas Cha Cha Trap, Juira, Bicha, Que vuela, Gatitude, Animal y Hacha, además de otros pasajes de trabajos anteriores, caso de El buen Gualicho o Respira, del disco La Sagrada (2017), entre otros.
A Good Franco, ganadores de Sonora 2026 junto a Los Blody, y merecedores del Pasaporte Sonora con destino a Phe Festival, les tocó una hora inmejorable para presentar sus credenciales. Y tuvieron enfrente a un público atento que lo agradeció. Los grancanarios resolvieron su concierto con oficio y canciones como Cada segundo, Mañana fresca, Si te vas, Antes del amanecer, Como Arody, Luna para Marte (en colaboración con Belice) y Cobardes.
Con el coruñés Carlos Ares, Tenerife Phe Festival 2026 cruzó la medianoche. E hizo lo que se esperaba: ganarse al público con sus melodías pegadizas de corte pop desde los primeros acordes con las canciones los dos discos que ha publicado: Peregrino (2024) y La boca del lobo (2025). Al igual que ocurrió con Barry B, Ares vio como el público se apropiaba de los temas que iba interpretando. Abrió con Páramo, de su último álbum, siguió con Rocíos y al tercer tema cayó La boca del lobo, con la que el público se vino arriba. Le seguirían Lenguas calvas, Autóctono, Con un solo dedo, Materia Prestada, Importante, Velocidad, Días de Perros y Peregrino. Una noche perfecta para el músico y para el público.
VVV [Trippin’ You], trío madrileño que mezcla post-punk, synthwave y electrónica oscura, proyecto destacado del nuevo underground español con Adrian Bremner al frente, fue la última actuación en el escenario Deichmann antes de que Getdown Services pusieran a bailar a todo el público del festival. Y sin olvidar el escenario Phe Club, que despegó con las Sun Dance Family Session y tuvo en cabina a Emma Play & Mr. Paradise, Bobby Bob, El Chico & Jessy La Ley, Yung Prado y La Brega. No estuvo Alexis Taylor (Hot Chip) que se vio obligado a cancelar su set por razones familiares.