Desde Brooklyn llega una de las bandas imprescindibles del nuevo post-punk norteamericano. Bodega combina guitarras afiladas, ritmos frenéticos y letras inteligentes para construir un sonido tan enérgico como adictivo.
Su propuesta bebe del art-rock, el punk y el indie más inquieto, ofreciendo un directo intenso que convierte cada concierto en una celebración colectiva donde resulta prácticamente imposible quedarse quieto.